Relato Expedición Bolivia 2008. Nevado de Sajama y Volcán Pomerape
Relato Expedición Bolivia 2008. Nevado de Sajama y Volcán Pomerape
Luego de sortear múltiples problemáticas tanto en la preparación como de ultimo instante de nuestro viaje, por fin nos subíamos al bus (9 de agosto de 2008) con lo cual iniciábamos nuestra aventura , esto siempre es importante ya que marca un punto en el cual todo lo previo queda soterrado en función de la experiencia que vendrá, dos semanas, en que compartiríamos en la montaña y el altiplano chileno-boliviano, para muchos de los que allí partían era su primera experiencia en montañas de 6 mil metros en el altiplano Pancho, Jaime, David, Carolina, Alexis, Armando….por lo que era un grupo con poca experiencia y conocimientos. Esto ultimo era sin embargo lo que nos movilizo como club ha plantearnos los objetivos de subir el nevado de Sajama y el Volcán Pomerape por lo que estuvimos trabajando en función de entregar nuevas experiencias y conocimientos a nuevos integrantes de nuestro club lo que se había canalizado desde el 2007 a la fecha y que tenia como punto culmine la expedición al altiplano Chileno Boliviano…
Para mi todo esto había sido una vivencia bastante dura por no contar con otros soportes o referentes, en términos técnicos y de liderazgo real. Ellos se habían restado o ya no estaban en el club por diversos motivos. El desgaste de la precaria preparación que realizamos y los costos personales me tenían super choreado, a eso se sumaba las habituales criticas por parte de otros compañeros montañistas, que por lo demás, tenían bastante razón en varios puntos “no están bien preparados”, “no los conoces bien como grupo”, “es mala fecha”, etc…. , sin embargo, sabia que “al partir” la cosa tenia que cambiar, además contaba con la vivi y el pablo con quienes he compartido muchos buenos momentos en las montañas y también muchas dificultades (las que para mi, son una fuente mas importante de aprendizaje como grupo). Sabía que podía contar con ellos.
El viaje fue desgastador, casi treinta horas en bus a Arica, llegamos de madrugada (18 de agosto) y como si fuera poco, cambio de bus y otras horas de viaje a Putre, la parada inicial para una necesaria aclimatación sobre todo en esta ocasión, ya que no habíamos ascendido ninguna montaña de altura previamente, dígase plomo, leonera u otro de esas características (debido al mal tiempo reinante en la zona central las semanas previas a la expedición.). Ya en Putre, nos contactamos con los milicos que nos esperaban el día anterior, gestión realizada por David previamente. Luego de instalarnos partimos raudos al esperado encuentro de algunos de mis compañeros con el ya mítico Rosamel, lugar donde degustamos algunos platos de comida típica, mientras, uno que otro simpatizaba con nuestro querido amigo, por supuesto pancho llevaba la delantera…
Durante la tarde una pequeña caminata de aclimatación por los alrededores, algunos como era de esperar con un poco de dolor de cabeza y nauseas, pese a ello el grupo estaba en buenas condiciones. Decidí que nos quedáramos otro día más, por que subir al poblado de Sajama al día siguiente podía ser contraproducente, además no contábamos con el transporte presupuestado, ya que la empresa de turismo de Putre que se había contactado previamente desde santiago, no tenía disponibilidad para ese día.
El día martes 12 de Agosto nos dispusimos a realizar dos actividades distintas, un grupo opto por ascender el cerro “Calvario” al sur de Putre de unos 4300 m.s.n.m y con el otro realizamos un trekking a las termas de Jurasic a 4200 m.s.n.m. distante un par de horas de Putre. Por la tarde nos dispusimos a preparar los temas logísticos para partir rumbo a Bolivia, el grupo se encontraba en excelente estado y de buen animo.
El miércoles 13 nos dispusimos a salir al poblado de Sajama, se presentaron una serie de inconvenientes en relación con el transporte, en parte debido a negligencias propias como también, y en mayor parte, debido a la incapacidad de la empresa contratada, finalmente logramos llegar durante la tarde al poblado de Sajama previos trámites en la aduana y demases. Esa noche alojamos en el lugar y llevamos a efecto las coordinaciones necesarias para partir al día siguiente rumbo al campo base que se encuentra a 5570 mts, del Nevado de Sajama, la cumbre mas alta de Bolivia con sus 6542 m.s.n.m. Al final del día nos alimentamos con una rica comida del lugar y luego de saludar y presentar a algunos conocidos de viajes anteriores nos dispusimos a dormir placidamente en los típicos colchones de paja y forro de saco papero del lugar.
El jueves 14 nos dirigimos al campo base, no llegaron las mulas de la señora Paty, tuvimos que hablar con la gente de la administración del Parque Nacional Sajama, compuesta por las familias aymaras que habitan el poblado, quienes nos solucionaron el imprevisto. Al llegar al C.B. nos percatamos de que un grupo importante también se disponía a subir al día siguiente al C.A., situación bastante compleja ya que el espacio en el lugar es reducido. Al avanzar la tarde, tomamos la decisión de subir al día siguiente al C.A., se fue aclarando la situación debido a los malestares propios de la altura, que además, sufrimos todo el grupo. Nos quedamos un día mas en el base, a 4600 m.s.n.m. lo que nos fue ayudando con nuestra aclimatación, en aquel día ascendimos una cumbre en los alrededores de campamento de 5100 m.s.n.m.
Durante la tarde arribo un nuevo grupo de austriacos, alemanes y otros “especimenes”, guiados por Bernardo Huarachi (primer Boliviano en la cumbre del Everest), con el cual acordamos repartir las pircas del campo alto y trabajar en conjunto si es que había que hacer alguna nuevas.
Al día siguiente partimos temprano, nos esperaban no menos de seis horas de ascenso en aquel paisaje seco, pedregoso y aunque había sol, este no se sentía, la brisa prevalecía y si te detenías mucho pronto te enfriabas, el trekking fue extenuante, nos dividimos en dos grupos uno que partió antes con las carpas, para hacer respetar los acuerdos tomados con el grupo de Bernardo. Pablo, Pancho, Alexis y yo, salimos un rato antes, y en 5 horas aprox., llegamos al campo alto. No logramos descansar nada ya que debimos armar las carpas y hacer un par de pircas extras, el resto de nuestros compañeros fueron llegando poco a poco, algunos muy afectados por el cansancio y altura…durante la tarde, los efectos del mal de altura se evidenciaron fuertemente en algunos, a otros, nos paso la cuenta el desgaste que nos produjo trabajar armando pircas. Antes de poder tomar un descanso, debimos derretir nieve para el día siguiente, muchos de mis compañeros solo trataban de no moverse y estaban sin posibilidad de reaccionar ante el malestar. De los 20 integrantes del grupo de extranjeros que nos antecedía solo dos de sus lograron hacer cumbre en esa jornada.
Luego de hacer agua, ya que mi cordada pancho y David estaban muy afectados por la puna, recién pude disponerme a dormir a eso de las 12 de la noche, lo cual por supuesto me preocupaba porque acordamos levantarnos a las 2 am, para comenzar el ascenso a las 3 de la mañana del 17 de agosto. Sabia que algunos no podrían salir por que no los había visto bien el día anterior, ha otros les había señalado que su meta era el campo alto por lo cual me tenia bastante contento, como era el caso de Carolina quién realizó un gran esfuerzo para llegar hasta ese lugar. David también me sorprendido gratamente y me sorprendería mas aún, llegando alrededor de los 6200 m.s.n.m.
Al levantarme supe que no iría muy lejos no, logré dormir durante las dos horas que disponía para ello y ha eso se sumó un agudo dolor de cabeza. Salí con mis compañeros y a poco andar regresé, Pablo quedo a cargo del grupo, le pedí a Jaime que bajara conmigo ya que era el menos experimentado del grupo. El resto (Pablo, Pancho, David, Armando y Alexis) tenían los conocimientos mínimos necesarios para sortear las dificultades que presentaba la ruta lo mas complejo es una canaleta de unos 45 grados alrededor de los 5900 m.s.n.m.. Pronto regresaría también Alexis y Armando…El resto del grupo continuaría, regresando luego David con algunos de los miembros de la expedición gringa que nos acompañaban en el campo alto. Nuestros últimos dos créditos fueron destruidos por el sol, la altura y un “precioso” campo de penitentes llegando a unos 200 metros de la cumbre. Por la tarde nos comunicamos por radio y Pancho bajaba en muy malas condiciones físicas debido a la puna y la deshidratación por lo que subí a verlo en compañía de Alexis a la canaleta a 6000 m.s.n.m . Pablo también venia en muy mal estado sumamente deshidratado. Pancho, extenuado, después de una hora logro superar la canaleta evidentemente deteriorado y con poca claridad en sus movimientos, lo que nos tuvo bastante preocupados. De regreso en el campo alto se dispuso la atención de los recién llegados para su hidratación y descanso. Después de algún tiempo (alrededor de una hora) ambos se encontraban en mejores condiciones por lo que decidimos descender esa misma tarde, comenzamos a desarmar nuestro campamento para regresar al Poblado de Sajama. En algún momento se me cruzo la idea de permanecer un día mas en el campamento y volver a intentar la cumbre al día siguiente ya que a esa altura del día me sentía bastante bien física y anímicamente, lo converse con Alexis quien también estuvo dispuesto, sin embargo prevaleció la idea de permanecer juntos con el resto del grupo y regresar así al pueblo esa noche. El objetivo deportivo mas importante no se había obtenido, en ese contexto habíamos fracasado en nuestro intento (para mi el segundo intento al sajama), sin embargo me quedaba la tranquilidad a esa altura de que muchos de los que allí estaban habían logrado algo importante y significativo como experiencia de vida, quedaba claro que si alguna vez volvían a un cerro de esas características se prepararían mejor y tendrían mayores claridades para enfrentarlo.
Decidimos llegar esa noche al Poblado de Sajama, las siluetas de los cerros, la paja brava y los árboles de quinua se repetían en el trayecto, el sonido de los arroyos y el frío intenso a esas alturas parte de nuestra vivencia cotidiana nos acompaño y para cerrar esa caminata interminable y extenuante apareció la luna, tan llena como nunca la había visto antes, asomándose por la espalda del maravilloso he imponente nevado de Sajama, así me despedía de un nuevo intento a esa montaña y tan clara como la luz de la luna, de esa noche, emergió la idea de que volvería a ese lugar a subir esa majestuosa montaña en otro momento. Llegamos esa noche al poblado de Sajama, en algunos tramos pareció que algunos se quedaban a dormir en medio del camino en el corazón del altiplano, sin embargo todos lograron llegar y luego de un rato ya estaban bastante repuestos, después de la comida, la charla acerca de los momentos vividos hasta aquí y una que otra chela, nos pusimos a disposición de los brazos de Morfeo que nos esperaban para un merecido descanso.
El día dieciocho fue un día de descanso, la mayoría opto por ir a las termas durante la tarde, distante una hora de camino desde Sajama, para mi fue una caminata sublime, los colores de la tarde, el sol, la brisa, los bofedales con sus raíces de agua extendiéndose anárquicamente y dando vida a un paisaje del cual no existe registro en el mundo citadino en que habitamos…los sonidos de las aves y del agua recorriendo rincones ocultos a nuestra mirada, las llamas, alpacas y vicuñas aparecían a cada paso , omnipresentes y majestuosos, hacia el oeste los payachatas y al este, el nevado de Sajama. Llegamos casi al morir la tarde a las termas “un lugar mágico”, luego de un exquisito baño, “me salí rapidito” por experiencia, se que salir de las termas cuando ha bajado el sol suele ser súper violento…me vestí prontamente y luego gracias a la pachamama conseguimos no se de donde en esa soledad que un vehículo nos trasladara al poblado de Sajama, algunos de nuestros compañeros se habían trasladado en bicicleta por lo que los pudimos observar en la oscuridad del camino asiendo esfuerzos para avanzar, previa talla continuamos hasta llegar a destino. Coordinamos el transporte para el día siguiente y se restaron Pancho y David como consecuencia de serios malestares estomacales que los mantuvieron en vilo y con cuidados especiales.
El día 19 de agosto los dos vehículos cuatro por cuatro que contratamos se retrasaron un poco ya que debieron trasladar a unos gringos al Parinacota, eso nos dio tiempo para preparar de mejor forma nuestro equipo. Debimos reestructurar la cordada debido a las enfermedades estomacales… la cordada “rosamel” había sido diezmada. Dispusimos entonces de dos cordadas 1- Jaime, Pablo y Vivi 2- Armando, Alexis, Carolina y Mauro. Particularmente me tenia bastante entusiasmado la ascensión de Pomerape ya que en Santiago, no habíamos encontrado información acerca de la ruta, no estaba descrita en andeshandbook, ni tampoco en otra pagina de Internet, solo se hacia referencia a la pared sur que estaba lejos de nuestro alcance debido al bajo nivel técnico de los integrantes de nuestro grupo, habíamos tenido solo algunas referencias bastante ambiguas de una posible ruta que mas que orientarnos nos confundieron mas en el terreno., así que después de hablar con algunos guías del pueblo que conocían la ruta más accesible y particularmente con Reinaldo, un viejo amigo, que había participado de aquella locura propia del realismo mágico de jugarse la pichanga mas alta del mundo en la cumbre del Sajama http://www.geocities.com/zubietaippa/sajamasoccer.html.
Nos dispusimos a intentar la ruta con aquella sensación de incerteza de no poder encontrar el acceso y que depende de ti, realizar bien las cosas, sin la necesidad de un guía u otro espécimen lo cual hace siempre mas interesante y enriquecedora la experiencia (un montañista debe ser capaz de valerse por si mismo y atreverse; es muy aburrido que te lleven y estar dependiendo de las decisiones de otro “que sabe” y en este caso como en tantos otros a pesar de no ser un cerro grandilocuente en términos técnicos (siempre es necesario evaluar si uno tiene las condiciones necesarias para escalar tal o cual montaña), sabíamos que debíamos sortear dificultades no menores, altura, hielo, desconocimiento de la ruta, pendientes abruptas, penitentes, exposición y además estaríamos solos en la montaña a diferencia del Sajama) .
El trayecto al campo base del Pomerape lo realizamos en alrededor de una hora y media con una pequeña pana incluida, arenales, pendientes, ríos y escarpados caminos debimos de sortear en el trayecto. El paisaje retozaba de vida a pesar de la bastedad y la hostilidad de los elementos patos, alpacas, vicuñas, zorros, llamas, colibríes (que se movían mucho mas lento que los del nivel del mar) guanacos y muchos otros cruzaban ante nuestros ojos, poblados innombrados que en su exterior aparecían inertes, pero que sabíamos que en sus casas la vida se vivía intensamente con la luz del día, por que el intenso frío de la noche congelaba todo. Nos acompaño Riucho un niño aymará que conocí junto a su familia en mi primera visita a la zona y con el cual cada uno de los integrantes de la expedición hizo muy buenas migas, al igual que con su linda familia.
A eso de las 14.00 nos encontrábamos en el campo base, bajamos nuestro equipo y nos dispusimos a caminar rumbo al campo alto distante tres horas de camino según las referencia que nos habían dado, no fue difícil dar con la ruta que se proyectaba por una pequeña quebrada hacia el noroeste, entre arenales y acarreos accedimos a un sector que claramente era el campo alto, algunas pircas nos indicaron que ya era tiempo de detenerse a eso de las 17.00 horas. Armamos nuestro campamento y Salí en compañía de Pablo a visualizar la ruta y principalmente observar una canaleta que era el acceso obligado y el sector mas complejo técnicamente que daba el acceso a una serie de lomas cubiertas de nieve hielo que llevaban a la parte final de la ascensión, me quedó relativamente clara la ruta que seguiríamos al día siguiente, así es que, nos dispusimos a hidratarnos, alimentarnos y descansar para salir muy temprano .
El 20 de Agosto a eso de las 2 am, salíamos Alexis, Jaime, Armando y Mauro con dirección a la cumbre del Pomerape. Viviana y Pablo decidieron quedarse en el campo alto no se sentían bien ni física ni anímicamente. Carolina en cambio ya había cumplido con mucho más de lo que se esperaba de ella. Les dejamos una radio para mantenernos comunicados e informarles de nuestros progresos.
Al inicio del trayecto nos encontramos con una serie de lomas rocosas las cuales superamos en alrededor de una hora treinta a dos horas, para acceder a una empinada pendiente de unos doscientos metros, cubierta de hielo y nieve dura, era aun de noche y nos dispusimos a calzarnos los crampones, a poco andar decidí en algunos tramos poner cuerda fija ya que sentí que algún compañero se desplazaba con algo de temor. En algunos tramos con inclinación de 50 a 55 grados, en algunos momentos nos atascábamos ya que debíamos esperar que los compañeros fueran progresando individualmente y contábamos solo con una cuerda por lo que el frío mas intenso se hacia sentir en aquella escarpada ladera.
El sol se hizo presente ya casi sobre los seis mil metros de altura, sus rayos fueron poco a poco abriéndose paso por entre las cumbres que se avistaban hacia el este, la ultima en superar el nevado de Sajama que proyectaba su inmensa sombra en la bastedad altiplánica. La marcha se hizo cada vez mas lenta y los descansos mas constantes. Encontramos la canaleta que si bien no se aprecia claramente desde abajo es bastante lógico su acceso y ascensión, nos montamos luego en una serie de lomas de hielo y nieve para acceder al tramo final en que apareció un pequeño campo de penitentes que a esa altura se hacen sumamente tediosos y agobiantes. El agotamiento superó a Jaime por lo que nos esperó en una roca a unos 100 metros de la cumbre, igual suerte esperaba de Alexis que lo había visto muy desgastado en la ascensión. Armando y yo ascendimos pausadamente, el sol, la sequedad del aire y la falta de oxigeno se hacían sentir a cada paso, en algún momento al norte del campo de penitentes logramos observar unas cascadas de hielo y recordé que Reinaldo me había hablado de ellas señalándolas como el ultimo punto antes de alcanzar la cumbre, supimos que estábamos cerca y que regresaríamos con la cumbre. El resto abrazo con Armando, foto y nos dispusimos a bajar para encontrarnos con nuestros compañeros y compartir el logro. Al iniciar el descenso encontramos a Alexis muy cerca de la cumbre la que conseguiría unos minutos mas tarde, lo esperamos junto a Jaime unos metros mas abajo. El descenso debió ser solo un trámite (pero como ya sabemos el 80% de los accidentes en montaña ocurren en el descenso). Nos encordamos para pasar algunos tramos que requerían de mayor seguridad.
El transporte nos esperaría a las 16.30 en el campo base, alrededor de las 15.30 en una mala maniobra en el descenso de una ladera sentí un intenso dolor que me hizo perder por un lapso de segundos el conocimiento, al reintegrarme me percate de que algo grave me había ocurrido en mi pierna, me reincorpore y le comunique a Armando lo sucedido, mantuve la calme y le baje el perfil a la situación (sabia que a lo menos me había luxado por lo que no podía mantenerme en pie y el pie estaba completamente deformado….el diagnostico posterior; fractura de peroné y luxación de tobillo, operación incluida). Después de una media hora logramos comunicarnos con el campo alto, Carolina descendió a dar aviso al transporte y Viviana y Pablo subieron a apoyar a Armando, Alexis y Jaime en el rescate.
Posteriormente se sumaria desde el campo alto un grupo guías y porteadores para bajarme hasta el campo base, la jornada se extendía mas allá de la una de la madrugada.
Hoy después de un mes de lo sucedido he decidido escribir este relato. En un año podré volver a las montañas lo cual me apena mucho, sin embargo, es un transito que hasta aquí me ha devuelto a lugares y personas que había extraviado, así también me ha fortalecido en vínculos que ya eran fuertes antes de este episodio y a la vez me ha permitido decepcionarme de no pocas personas.
Los viajes y particularmente las expediciones han sido experiencias muy significativas para mí, desde mis inicios y junto a mis grandes amigos, hasta hoy intentando entregar a otros lo poco que uno sabe. Uno recuerda cada momento, se “vive” intensamente, no puedo quejarme me gusta “vivir” y es lo que voy a seguir haciendo.
Mauricio Urrea
Septiembre de 2008.
Relato cerros Rubilla y Chacayas.
El día sábado, comenzamos desde Aguas Panimavida a subir cerca de las 14:00 horas el cerro Rubilla, pero como nadie de los que estábamos subiendo conocía la ruta, ni los montañeros de la U de Santiago ni nosotros del Maco, nos fuimos directo por una canaleta la cual nos llevo a un una ruta incorrecta, por lo tanto se nos hizo tarde y caminamos solo hasta las 17:30, sin hacer nadie cumbre, bajando y llegando al campamento base a las 19:00 horas aprox.
Del maco al Cerro Rubilla, fuimos: Cristian, Mauricio, Alex, Armando y Yo, se quedaron en el base Carito, Yeny, Pato y Daniela.
El día Domingo, la gente salio a las 06:00 am. a subir el Chacaya, haciendo cumbre tipo 10:00 de la mañana, regresando a las 12:15, la primera persona.
Las personas que hicieron cumbre en el Chacaya del Maco fueron: Yeny, Carito, Dany, Armando, Mauricio, Cristian, Alex y Pato.
Yo no subí por tener frió… Noo solo que me estaba cuidando mi rodilla..
Denis Miller
![]() |
| Chacayas Rubilla |
Salida Retumadero
Un excelente ascensión se realizo al cerro Retumabero de 3.825 msnm, la caminata se inicia desde Lo Valdez y nos lleva aproximadamente 4 hrs llegar al campamento base lugar donde también se encuentra un refugio de montaña, iniciamos la caminata a las 10:40 hrs llegando al C.B a las 14:30 ya instalados nos dedicamos a apreciar el lugar, cerros cercanos y la impresionante vista que se tiene del cajón y también nos damos un muy bien merecido almuerzo.
El día sábado se dispuso iniciar la marcha a las 04:00 hrs y luego de 4 hrs de caminata por varios filos y sorteando pasos sobre rocas evitando en todo momento desprender rocas ya que el cerro se caracteriza por tener mucho material suelto, llegamos a la cumbre a las 08:10 abrazos y fotografías de rigor e iniciamos el regreso al campamento cerca de las 09:00 hrs llegando a este cerca de las 12:00 hrs. ya a esta altura del día almorzamos descansamos y nos preparamos para regresar a nuestros hogares.
Participaron de esta ascensión y lograron la cumbre:
1. Patricio Cárdenas O.
2. Denis Millar M.
3. Naldo Aranguiz
4. José Adolfo Rojas V.
Saludos a The Macana Brothers (Manuel y David de Talca), quienes se integraron a nuestro grupo en la ascensión y también a los Montañistas de la Usach que llegaron a la cumbre: el profe, Cristian, Pili, Joaquín, Armijo.
.
Fotografías cerro Retumbadero (por Pili Usach)
¿Montañas Asesinas?
Adolfo Dell’Orto Selman
Montañista
Instructor Escuela Nacional de Montaña
Con mucha frecuencia encontramos estos encabezados en los medios de comunicación cuando ocurre un accidente en montaña de consecuencias fatales. No hay que ser un genio: vende más. Pero las verdaderas razones distan mucho de estar encarnadas por malignos espíritus que controlan la voluntad del cerro y con ello el destino de los montañeros.
Las causas primera, segunda y tercera, se encuentran en acciones que diariamente cometemos en la vida de cualquier humanoide: los errores. Como cruzar la calle por donde no corresponde y no ver un camión tolva con doble acoplado acercarse.
Errar es humano, vale, pero hay instancias en que hay que reducirlos a cero. Y no es tan complejo. Ojo, no busco parecer general después de la batalla —donde somos campeones— , sólo ser justos con estas montañas “asesinas”. Lee más »
Salida a las Cascadas, relato
Excursión a LAS CASCADAS. Ubicada entre las quebradas de San Ramón.
Relato de Helga Sepulveda.
Participaron:
- Viviana Cárdenas como Encargada de la Excursión
- Verónica Ortiz como la Quejumbrosa,
- Helga Sepúlveda como la fotógrafa oficial e la expedición y
- Cecilia Canitrot Invitada especial del Club WECHUPUN.
La travesía comenzó el sábado 11 a las 08:00 en el metro Escuela Militar (y digo travesía por que con la infla pa’l transantiago, ya nada esta en el mismo lugar).
Caminamos (más que Kunfu) aproximadamente seis horas y media por senderos que unían diferentes cerros que nos permitirían llegar a nuestro destino. EL PARAISO, porque eso fue, quedamos con la boca abierta al ver tanta hermosura ante nuestros ojos, una cascada de aproximadamente 70 metros, vertientes en altura, fauna como arañas pollitos, lagartijas calipsos, etc., y todo esto en Santiago.
Después de bañarnos, explorar una cueva tallada bajo la cascada, maravillarnos con árboles enormes y árboles muertos aún erguidos artísticamente, emprendimos el viaje de regreso otras tres horas y media, se nos hizo de noche (o sea caminando a oscuras, porque como dice el manual nunca olvide una linterna, nadie llevo) nos sacamos la KRESTA sorry la expresión es que no fue solo una caída, saltando un canal de noche, no quedaba otra alternativa, dos de la cordada aterrizamos con la canillas en una gran piedra ya verán las heridas de combate. Pero el dolor el cansancio, las heridas, etc. no opacaran el bello recuerdo que quedo en nosotras de tan bello paraje.
Ha! el titulo es porque nunca nos falto alimento es más…….
Marmo-lejos, relatado por Mauricio Urrea V.
Cerro marmolejo 6…m.s.n.m.
Club Macomontagua
Integrantes Pablo Cardenas, José Rojas y Mauricio Urrea
Época finales de febrero año 2007
Acerca del “marmo -lejos”:
Como ya algunos saben, regresamos antes de lo previsto y sin conseguir nuestro objetivo que era alcanzar la cumbre del seis mil mas austral del mundo. Al margen de esto que era lo central en el papel nos queda la experiencia de lo vivido durante estos días en ese bello lugar que es en rigor aquello que nos enriquece como andinistas.
Luego de tomar la decisión de regresar acordamos como equipo entregar antecedentes de los “por que” del desenlace y de lo ocurrido en esas tierras.
El sábado 24 salimos a las 7.50 desde plaza Italia, previa parada en San José para el desayuno arribamos bastante tarde al sector del cabrerio, donde nos esperaba Pablo con nuestras mochilas, que habían sido transportadas gentilmente por Denis Miller….a eso de las 12.00 emprendimos nuestro trayecto con mucha ilusión y las mochilas muy pesadas…prontamente accedimos al valle de la engorda (45 minutos) para luego cruzarlo, encontrándonos con un cauce de rió casi al finalizar el valle en el sector noreste, el que cruzamos sin mayor dificultad, para luego comenzar a ganar altura por un extenso valle que se proyecta hacia el norte desde las faldas del volcán san José….Luego de algunas horas de caminata (seis) algo no nos cuadraba con los relatos y he aquí la primera reflexión, “quizás nuestra preparación física no fue la optima, pero nuestra cordada tiene en conjunto mucha experiencia en cerros de seis mil metros y esta aproximación era muy muy larga para realizarla sin mulas”….al rededor de las 19.30 horas decidimos acampar, sin llegar aun al base y muy agotados por el esfuerzo…
El domingo 25 a eso de las 9.30 ya nos encontrábamos en marcha creyendo que con un par de horas nos bastaría para llegar al campo base, luego de una hora de marcha nos encontramos con el segundo valle de una basta extensión el cual según los relatos debíamos atravesar y llegar hasta el fondo donde nos encontraríamos con el acarreo que al día siguiente nos llevaría al campo uno…en algún momento del trayecto nos montamos en una gigantesca morrena que nos llevo en una extenuante jornada hasta el final del valle y a preparar nuestras pircas para realizar nuestro segundo vivac a 3500 m.s.n.m. aprox, el lugar era precioso todo muy vertical, blanco y glaciar, el viento, las estrellas y la luna nos acompañaban.
Lunes 26 salimos de nuestro lugar de vivac a eso de las 8.00 luego de una hora y media superamos fácilmente una canaleta de nieve hielo de unos treinta y cinco grados (que a esa altura aun pensábamos que era el acarreo del que todos nos habían hablado y que para bien de nosotros se encontraba con nieve) en el portezuelo corría mucho viento y se mostraba hacia el este nuestro un filo de farellones rocosos que debíamos superar para acceder al campo uno, nos encontrabamos alrededor de 4000 m.s.n.m. luego de algunas horas de trayecto por el filo muy expuesto, con roca de muy mala calidad que se desprendía a nuestro paso con el riesgo de caer, mucho viento y con algunos pasos que se vislumbraban muy complejos de poder superar en el trayecto, nos percatamos de que habíamos errado la ruta….continuamos sin embargo, no sabíamos cuanto nos depararía en tiempo acceder al campo uno desde ese lugar y si lograríamos superar aquel filo que se continuaba proyectando hacia el este
ascendente y descendente….decidimos regresar a nuestro ultimo lugar de vivac, el esfuerzo físico nuevamente había sido importante, de regreso ya tomamos la decisión de regresar tomando en consideración que nos encontrábamos muy agotados físicamente y que para acceder a un cerro de seis mil debes llegar con una cierta cuota de energía extra y claramente ya la habíamos agotado y además esto se sumaba al tiempo con que contábamos para ascender, tendríamos que subir rápido ya que habíamos agotado los dos días extras con los que contábamos, en rigor las condiciones no eran las apropiadas para continuar.
Asumo aquí mi cuota de responsabilidad en los errores de la documentación y de cálculo que realice, eso claramente no tiene discusión y tomo aquí una frase que apareció en nuestra pagina y que creo resume hoy mi sentir “Las montañas son el medio. El hombre es el fin. El objetivo es mejorar al hombre, no llegar a la cumbre de las montañas”. Quizás este pueda sonar un poco conformista, porque claramente no cumplimos con nuestro objetivo, sin embargo, esta experiencia nos ha hecho crecer y creo que cuando regresemos nuevamente a ese bello lugar en compañía de otros que se quieran sumar, esperamos haber mejorado lo suficiente….
Mauro
PD: el jueves próximo en el auditórium de la Mutual de seguridad relataremos con mas detalle en un diaporama nuestra experiencia en el cerro marmolejo….nos vemos.
El Montañista……
“El sol, el viento y las tormentas los han ido curtiendo y volviendo su piel hacia el interior. Rudos por fuera, son sensitivos por dentro. Como las flores de la montaña que ellos tanto aman, delicadas y salvajes en su pequeña belleza. No, no buscan la muerte como algunos fingen creer. Nadie como ellos para amar la vida. Son los grandes amadores porque son los grandes despreciadores. Aman la patria en la que han nacido (siempre se nace en un sitio que no se ha escogido) y, sobretodo, la que han elegido: LA MONTAÑA. Entonces para ellos las montañas son bellas; más que un accidente físico, una denominación geográfica, las montañas son del reino de la luz, el camino a los nuevos amaneceres. Lee más »
























